Diseñar una página web cuya interfaz sea adecuada para el propósito que se persigue no es algo sencillo, como para decir ¡hágalo usted mismo en unos minutos! Podemos afirmar que esa es una tarea para expertos.
Según materiales que he leído esta creación necesita de un equipo de profesionales encabezada por un diseñador:
El diseñador, llevará la visión general de la web en todas las etapas de su creación. Especialistas en arquitectura de la información y Psicólogos estos, encargados de evaluar a los públicos y establecer los órdenes y tipos de información destinada al producto(textos, publicidad, etc…). El programador, quien debe dominar los lenguajes y software a usar en la creación de la web. Y por último los mismos usuarios quienes evaluarán nuestro producto y quienes nos retroalimentarán acerca de los errores y aciertos que hemos tenido.
Breves pasos a seguir:
Planteamiento general, Organización de la información, Facilidad de navegación, Agilidad en las tareas, Comodidad en la lectura, Consistencia, Accesibilidad y Evaluación del diseño.
Las claves del éxito de un sitio web están en dos puntos: su contenido y el diseño de su interfaz. El primer punto deberá ser cuidado de la misma forma que se hace con documentos en papel, pero el segundo requiere unas reglas propias.
Como norma general se puede decir que lo que se busca con un buen diseño de interfaz web es la comodidad de los usuarios. Como en cualquier servicio, lo que interesa es tener el mayor número de usuarios posible, por lo tanto es fundamental que les agrade nuestro sitio.
Un primer paso para proceder al diseño de un sitio web –una vez determinado el contenido- es conocer que tareas van a querer los usuarios realizar a través de él. Puede ser que quieran encontrar información, conocer un producto, pedirlo, descargar una demo, obtener soporte técnico, contactar con alguna persona (el encargado de ventas, algún empleado de la empresa, el webmaster...), descargar drivers y actualizaciones...
Planteamiento general del diseño
Los problemas con los que se encuentra el diseño de páginas web son los mismos que los que afrontaron los primeros diseños de interfaces gráficas de usuario . Estas son algunas de las pautas que ofrece para crear interfaces en web:
No copiar los sistemas anteriores, sino volver a pensar, a diseñar, a probar y a implementar de la forma más adecuada al nuevo medio. Equilibrar el uso de gráficos según n diseño apropiado y tener en cuenta las limitaciones del ancho de banda de los usuarios. El web no es tan radical como para olvidar los conceptos del diseño tradicional, pero es sin duda diferente.
No esperar que se vaya a hacer una interfaz efectiva aunque se sea un experto en HTML o un buen programador, porque la calidad en la creación de páginas web implica tener un contenido útil, un dominio del web, unos diseñadores con experiencia en interfaces y un diseño coordinado de los gráficos.
Si se está creando un web que la gente necesita usar a menudo, se recomienda considerar las cuestiones funcionales como parte principal del diseño, por ejemplo que los iconos sean claros.
Probar muchas veces para detectar carencias, eso puede salvar el futuro del sitio web y preguntar a los usuarios para conocer los resultados que se van obteniendo del diseño.
Ante todo, se debe perseguir que sean una herramienta de acceso a la información que se desea, esté en el disco duro local o en cualquier lugar del mundo en un servidor web.
Hay que dar al sitio una buena organización para que así se localice antes lo que se busca. Los usuarios desconfían de los sitios desordenados, les parece que cuanto mejor organizada está una página más confianza ofrece su lectura y se plantean ¿si está tan mal la organización cómo será de bueno el contenido?. Por tanto, conviene:
Dotar al sitio de una organización clara e intuitiva. Para eso existen las tablas de contenidos, los índices, las secciones de novedades. Estas herramientas mencionadas hacen posible tener una idea general de lo que esa web ofrece y evitan tener que leer todo para encontrar lo que interesa en cada momento. Para resultar de utilidad los títulos de sus apartados deben ser un resumen del contenido total.
Ofrecer un esquema de navegación visual comprensible y obvio. Para eso se usarán los botones, el texto y los mapas pulsables.
Simplificar el contenido: no mezclar varios temas en una página.
Facilitar el acceso a la información importante colocándola en la parte más alta de la jerarquía del sitio. El usuario centra su lectura en lo primero que ve, que es siempre la parte superior de las páginas, hasta donde muestra la pantalla. No utilizan continuamente la barra de scroll. Sólo los más interesados en el tema utilizarán la barra de desplazamiento para continuar la lectura más abajo. Por eso es importante recoger un extracto de lo que contiene el sitio en esa parte que es la más leída, porque si no se corre el riesgo de que la mayoría no pase a visitar partes interesantes del sitio web.
Limitar el número de opciones en cada nivel.
Agrupar las opciones importantes en la misma página.
Organizar la información y las páginas anticipándose a las tareas más frecuentes para que el usuario llegue antes a ellas.
Recurrir al hipertexto para remitir a información más detallada sobre un tema, de manera que sólo lleguen a ella los usuarios realmente interesados y no otros que tan solo perderían allí el tiempo. El hipertexto no debe ser usado para partir un texto largo en varias partes sin más, sino que debe usarse para ampliar conceptos; si se utiliza con ese fin de partir textos de lectura secuencial se está haciendo al usuario descargar una página detrás de otra, con el tiempo que se tarda en hacerlo, e imprimirlas también de una en una, lo que supondría una traba en lugar de estar facilitando la lectura de las páginas.
Facilidad en la navegación
Ofrecer una visión general del sitio completo.
Posibilitar la búsqueda de temas y palabras clave dentro del sitio.
No dejar ninguna página huérfana (sin enlaces a otras páginas), para permitir saltar desde ella a otras, por lo menos a la homepage del sitio.
A tener en cuenta...
Una de las principales ventajas de la web como herramienta de consulta de información es la capacidad de actualización permanente de sus datos.
La web se usa a menudo para ofrecer información no estable, es decir, que varía con el tiempo (precios, clima, noticias...); las interfaces que presentan este tipo de información variante deben ser diferentes a las que mantienen datos estáticos. Es importante variar la web regularmente para que los usuarios tengan que visitarla frecuentemente si quieren estar al día de la información que hay en ella. Es más probable que un usuario regrese a una página con datos cambiantes que a una estática, porque una vez leída pierde interés. Aquí se dan algunos consejos para los creadores de páginas que varían en el tiempo:
No poner fecha a la información a menos que se actualice a menudo, ya que los usuarios no querrán visitar de nuevo un sitio con datos no actuales.
Indicar cada cuánto tiempo se actualiza la web. Actualizar de forma automática. Dejar que los usuarios decidan con qué frecuencia desean obtener los nuevos datos.
Si los usuarios pueden actualizar la información por sí mismos, dejarles hacerlo.
Ofrecer un apartado de "Novedades" que ponga de relieve la información más actual.
Determinar si conviene tener contadores de visitantes de la página: si son pocas no interesa que lo vean.
Usar fechas de expiración; si la información caduca en un día determinado es preferible colocarla en un archivo al que puedan acceder los usuarios, y así mantener directamente en la página lo actual y en archivos la información retrospectiva.

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